martes, 20 de marzo de 2018

Julio Rodríguez Martínez 1973

Julio Rodríguez Martínez se le recuerda por haber sido uno de los ministros de Educación con un paso más breve por el ministerio (siete meses), y por haber promovido y puesto en marcha unaoriginal reforma del calendario universitario, que pasó a desarrollarse de enero a diciembre, dando lugar a un larguísimo periodo vacacional -entre junio y final de año- que los estudiantes seguramente le agradecieron mucho.
Rodríguez Martínez fue nombrado ministro el 9 de junio de 1973, y cesado el 3 de enero de 1974, tras la muerte en atentado del presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco

Rescatado de: http://www.abc.es/espana/20150628/abci-julito-breve-educacion-201506261937.html.



Jose Luis Villar Palasí 1967 (El padre de la E.G.B)


Valenciano de Ruzafa, el ministro que creó la «valiente» Ley General de Educación se opuso a los sectores más conservadores tras una «feroz crítica» al sistema de enseñanza del régimen
hablaba 15 ó 16: chino, japonés, árabe, polaco...», explica José Luis Villar Ezcurra, hijo de José Luis Villar Palasí, el ministro de Educación y Ciencia que escribió, literalmente, la Ley General de Educación de 1970.El padre de la EGB, a diferencia de la mayoría de ministros y presidentes posteriores, gozaba de «una facilidad innata para los idiomas. Era un autodidacta, se aprendía los diccionarios». Entre las lenguas extranjeras «normales» su hijo incluye el holandés, «la primera que aprendió en Valencia porque no encontraron profesor de las otras: inglés, italiano, alemán...». Usaba el valenciano, «no sólo con la familia, sino también en discursos. Su madre, mi abuela, hablaba mal el castellano».
Su ley y el Libro Blanco que la precedió fueron una «feroz crítica» a la situación de la Educación en España, apunta González. Tras tener que hacer «una segunda versión más suavizada» de las 'Bases para una nueva política educativa' (libro blanco), comenta Serrano, «hizo una ley muy valiente, que lanzó temas tapados, que tuvo la oposición de los más conservadores y que los progresistas vieron como buena». Considerado como un técnico, tuvo que superar los recelos de sectores como el Opus Dei, recuerda su hijo.
El NODO de la época, basado en los contenidos del libro blanco, habla en 1969 de «anomalías», «errores», «defectos del sistema de enseñanza arraigados», «fracaso», de dos educaciones, para ricos y pobres y de un «débil tratamiento didáctico», entre otras duras críticas al régimen.
Una de las cosas que más le enorgullecían era que hubiera tantos colegios con su nombre y que éste no fuera retirado en democracia. «Él no era ni franquista ni antifranquista», puntualiza Villar Ezcurra. Aunque ha sido uno de los personajes más ilustres de la historia de la Educación, este valenciano no tiene calle en su ciudad. «La vanidad era ajena a él», destaca su hijo, restando importancia al agravio.
Villar Ezcurra agrega que la ley recogió las «directrices internacionales de la UNESCO». El ministro intervino cuatro veces en la Asamblea de la ONU. Después, la normativa «fue copiada por varios países del Este», de régimen comunista. «Él hizo personalmente la ley. Yo lo recuerdo encerrado en casa trabajando», recuerda. De hecho, José Luis Villar Palasí se mantuvo activo hasta casi sus últimos días, dirigiendo tesis e impartiendo clases magistrales.

Rescatado de : http://www.lasprovincias.es/sociedad/educacion/201505/23/villar-palasi-padre-hablaba-20150523002629-v.html



Manuel Lora Tamayo Martin 1962 ( el profesor agregado)

Manuel Lora-Tamayo Martín nació en Jerez a principios del siglo XX, exactamente en el año 1904, y murió en Madrid casi a los 100 años de edad, en el año 2002. Lora-Tamayo Martín fue un político y científico español, Ministro de Educación durante el Franquismo (durante el periodo 1962-1968) y Presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (1967-1971).

Durante su gestión estimuló la investigación, reordenó las Escuelas Técnicas Superiores y creó la figura universitaria del profesor agregado, que mejoró cualitativa y cuantitativamente el acceso a las cátedras entre otras tareas creativas y eficaces. Sin embargo, la agitación estudiantil de la época complicó su cometido ministerial, y su labor se caracterizó de actuaciones pendulares de severidad y tolerancia en diversos incidentes que afectaron a las universidades españolas y que terminaron por desbordarlo, siendo el primer ministro que dimitió en el régimen franquista el 28 de marzo de 1968.

Rescatado de: http://www.salesianos-jerez.com/contenido.asp?comunidad=1&conte=158&1

domingo, 18 de marzo de 2018

Jesús Rubio García-Mina "estudiantes, a estudiar" 1956

Los conflictos universitarios de 1956  significaron el cese como ministro de Joaquín Ruiz-Giménez.


Jesús Rubio García-Mina (Pamplona15 de agosto de 1908-Madrid13 de julio de 1976), fue un jurista y político español, de procedencia falangista, catedrático de Derecho mercantil, letrado de las Cortes y ministro de Educación Nacional durante la dictadura franquista.



Rescatado de: https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/rubio-garcia-mina-jesus/155d2e2c-d6e5-4e18-9cba-5077e224c033

Enciclopedia Alvarez (1956-1969)







Rescatado de https://es.wikipedia.org/wiki/Enciclopedia_%C3%81lvarez


viernes, 16 de marzo de 2018

Joaquín Ruiz-Giménez, (el opositor de Franco) 1951

Joaquín Ruiz-Giménez,



fallecido a los 96 años, fue ministro de Educación durante el franquismo (1951-1956), más tarde aglutinó parte de la oposición al régimen fundando la revista "Cuadernos para el Diálogo" y, ya en la democracia, fue el primer Defensor del Pueblo (1982-1987).

Ruiz-Giménez nació en Hoyo de Manzanares (Madrid), el 2 de agosto de 1913, hijo del que fuera ministro de igual nombre de Gobernación e Instrucción Pública y alcalde de Madrid durante el reinado de Alfonso XIII.

Doctor en Derecho por la Universidad de San Bernardo de Madrid, inició estudios de Filosofía y Letras, que tuvo que abandonar en 1936 por la Guerra Civil.

Detenido varias veces al inicio de la contienda, estuvo encarcelado en Madrid, aunque consiguió trasladarse a Marsella (Francia), desde donde regresó para incorporarse al ejército del denominado bando nacional.

Nombrado concejal del Ayuntamiento de Madrid tras la contienda, fue también profesor ayudante de Derecho.

Profesor de la Universidad de Sevilla, en 1945 fue uno de los encargados de redactar el Fuero de los Españoles, y en 1947 designado profesor encargado de la cátedra de Relaciones Iglesia-Estado de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid.

Embajador y ministro franquista

En agosto de 1948 fue nombrado embajador en la Santa Sede con el objetivo de preparar el Concordato, labor que interrumpió al ser designado ministro de Educación Nacional, el 16 de julio de 1951.

Intentó una reforma interna del sistema educativo y creó un juzgado de rehabilitación y revisión de expedientes administrativos para reponer a maestros y profesores apartados.

Autorizó congresos como el II de Poesía en Salamanca y el de Escritores Jóvenes, impulsado por Dionisio Ridruejo, y vivió los graves disturbios entre jóvenes pro y antifalangistas, que motivaron su cese ministerial, en 1956.

Volvió a la cátedra de Filosofía del Derecho y Derecho Natural en la Universidad de Salamanca.

Designado por Franco consejero nacional, en 1957 formó parte de las Cortes, donde se opuso al proyecto de ley sobre el juramento de los funcionarios y la ley de asociaciones.

Apartado del régimen y opositor


Finalmente, apartado del régimen, dimitió como consejero nacional, en enero de 1965.

Fue por oposición catedrático del Derecho y Derecho Natural de la Universidad de Madrid y, en 1963, fundó la revista "Cuadernos para el Diálogo", en un intento de apertura del régimen franquista, y que a finales de los sesenta se convirtió en plataforma de todos los sectores democráticos.

En 1968 sucedió a Manuel Jiménez Fernández al frente de Izquierda Demócrata Cristiana, que pasó a llamarse Izquierda Democrática (ID), y en 1972 integró la "cúpula" del Equipo Demócrata Cristiano del Estado Español, reconocido en la Unión Europea Demócrata Cristiana, tras su primera reunión clandestina (1973).

Entre 1973 y 1976 fue presidente de la Comisión Nacional "Justicia y Paz" y en 1975 vicepresidente del Instituto Internacional de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo.

Tras la muerte de Franco, ID dejó la clandestinidad y Ruiz-Giménez participó en la formación de la Junta Democrática y la Plataforma Democrática.

Elegido en marzo de 1977 presidente de la Federación de la Democracia Cristiana, encabezó la candidatura por Madrid en las elecciones del 15 de junio, sin éxito; el partido se disolvió en 1979.

Primer Defensor del Pueblo en España

Presidente del Club de Amigos de la UNESCO, en 1982 fue elegido primer Defensor del Pueblo por el Congreso con 304 votos a favor, y ratificado por el Senado.

El 25 de mayo de 1983 impartió su última lección oficial en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y el 2 de agosto se jubiló.

Promovió con el Gobierno vasco diversas medidas de reinserción social de miembros de ETA que hubieran abandonado las armas y cesó como Defensor del Pueblo al concluir su mandato de cinco años.

Retirado de la vida política, entre 1988 y 2001 fue presidente del Comité Español de UNICEF, cargo que compatibilizó con el de vicepresidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

En 1994 integró el Comité de Honor de la Campaña Europea contra el Racismo, la Xenofobia, el Antisemitismo y la Intolerancia.

Es autor de obras de derecho y ha recibido distinciones por su defensa de la democracia y los derechos humanos, entre ellas el Premio de Derechos Humanos de la Abogacía Española (2002), el galardón Fundación Abogados de Atocha (2006) y el Premio Pelayo para juristas de reconocido prestigio (2008).

Casado desde 1940 con Mercedes Aguilar, fueron padres de once hijos.

Rescatado de : http://www.laopiniondezamora.es/nacional/2009/08/27/ministro-opositor-franco-defensor-pueblo/380045.html

José Ibáñez Martín. El depurador 1939



Ibáñez Martín impulsó y aplicó con dureza en el ámbito educativo y cultural toda la normativa represiva generada por la dictadura desde el mismo momento de la sublevación militar: el Decreto nº 66 de 8 de noviembre de 1936, que creaba las Comisiones provinciales de Depuración, la Orden de 18 de marzo de 1939, sobre depuración de funcionarios dependientes del Ministerio de Educación Nacional mediante la cual se creaba la Comisión Superior Dictaminadora de los expedientes de depuración que condenaba a los docentes desafectos a sanciones de traslado forzoso, inhabilitación, postergación o separación definitiva del servicio. Ya como ministro, dictó la Orden de 2 de noviembre de 1939 regulando los traslados forzosos de los docentes depurados, bien fuera dentro de su misma provincia o destinados a otra provincia por "orden de la Superioridad".

Otra Orden del ministro turolense, la de 30 de marzo de 1942, creaba el Juzgado Superior de Revisión que, continuando la labor de la Comisión Superior Dictaminadora, siguió encargándose de la labor depuradora durante bastantes años, hasta el punto de que una Orden de 1956, cuando ya habían pasado 20 años del inicio de la guerra, todavía reformaba el funcionamiento del citado Juzgado Superior.

Una lectura atenta del Boletín Oficial del Estado de estos años nos ofrece infinidad de expedientes de depuración de docentes (maestros, profesores de enseñanza media o de la Universidad), todos ellos firmados por Ibáñez Martín.

La mentalidad represora de Ibáñez Martín, síntesis de actitudes inquisitoriales y pensamiento fascista, se resume plenamente en su muy conocido discurso pronunciado durante la apertura del curso 1940-1941 en la Universidad de Valladolid: "Era vital para nuestra cultura amputar con energía los miembros corrompidos, segar con golpes certeros e implacables de guadaña la maleza, limpiar y purificar los elementos nocivos. Si alguna depuración exigía minuciosidad y entereza para no doblegarse con generosos miramientos a consideraciones falsamente humanas, era la del profesorado".

La mitad de las plazas de magisterio fueron para 3 meses luchando en el bando nacional con el titulo de magisterio, o 6 meses con bachiller. 


Rescatado de : https://hera.ugr.es/tesisugr/19986178.pdf